COMERCIO EXTERIOR, PRIMEROS COMENTARIOS

Arturo Damm

“PESE A TODO, EL COMERCIO ENTRE MEXICANOS Y EXTRANJEROS AVANZA, CON SU RESULTADO INEVITABLE: MÁS BIENESTAR PARA TODOS.”

Ya tenemos los resultados de la balanza comercial de México para enero y estos fueron los resultados generales: exportaciones 35 mil 687 millones de dólares; importaciones 36 mil 919 millones; déficit 1 mil 231 millones. Algunos comentarios al respecto.

Primero. Terminamos enero del 2017, un año antes, con el tipo de cambio en 20.79 pesos por dólar. Finalizamos enero del 2018, un año después, con el tipo de cambio en 18.61 pesos por dólar, lo cual dio como resultado una apreciación del peso frente al dólar del 10.5 por ciento, lo cual, ceteris paribus, encareció las exportaciones de productos mexicanos en términos de dólares, haciéndolas menos atractivas para los consumidores extranjeros, y abarató las importaciones de productos extranjeros en términos de pesos, haciéndolas más atractivas para los consumidores mexicanos. Ceteris paribus, comparando enero del 2018 con enero del 2017, el resultado debería haber sido reducción de exportaciones y aumento de importaciones. No fue así. En ambos casos hubo aumento: exportaciones 9.6 por ciento, importaciones del 10.8.

Segundo. Dado que, en contra de la opinión generalizada, las importaciones son más importantes que las exportaciones (con lo que exportamos satisfacen sus necesidades los otros, con lo que importamos nosotros), qué bueno que las primeras crecieron más que las segundas (10.8 contra 9.6 por ciento). Las exportaciones son el medio y las importaciones el fin, de la misma manera que la producción, oferta y venta es el medio para el fin que es demanda, compra y consumo.

Tercero. Dado que, nuevamente en contra de la opinión generalizada, lo que conviene en materia de balanza comercial es el déficit, no el equilibrio, y mucho menos el superávit, es que resulta positivo el déficit que, por 1 mil 231 millones de dólares, se registró en enero. Lo explico.

El problema económico es la escasez y para disminuirla lo más posible es necesario que la oferta agregada (producción interna más importaciones menos exportaciones), sea la mayor posible. Supongamos una producción interna de $1000, y comparemos superávit, equilibrio y déficit en la balanza comercial. Superávit: importaciones $100, exportaciones $200. Oferta agregada: $1000 + $100 – $200 = $900. Equilibrio: importaciones $100, exportaciones $100. Oferta agregada: $1000 + $100 – $100 = $1000. Déficit: importaciones $200, exportaciones $100. Oferta agregada: $1000 + $200 – $100 = $1,100. ¿Con cuál de las tres opciones la oferta agrada resulta mayor y, por lo tanto, la escasez menor? Con el déficit (resta analizar cómo financiarlo, tema que dejo para otra ocasión).

Mucho más se puede analizar de la balanza comercial, pero basten estos primeros comentarios que apuntan en una dirección: pese a todo (todo que abarca desde la ausencia del verdadero libre comercio hasta la amenaza trumpiana contra el TLC), el comercio entre mexicanos y extranjeros avanza, con su resultado inevitable: más bienestar para todos.

Globalización / Comercio internacional Problemas económicos de México

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