LANZA STPS NUEVA POLÍTICA DE SALARIOS MÍNIMOS

Ciudad deMéxico, a 17 diciembre de 2018

El salario a nivel nacional pasa de los $88.36 a los $102.68. Mientras que en la frontera norte se duplica y queda en $176.72

La IP y el sector patronal buscan, junto con el Gobierno de México, saldar la deuda histórica que tienen con los trabajadores de menores ingresos.

La nueva política de salarios mínimos presentada por el Gobierno de México, encabezado por Andrés Manuel López Obrador, está encaminada a saldar una deuda histórica con los trabajadores de menores ingresos, incrementar el consumo y, con ello, dinamizar el mercado interno.

“Producto de un amplio acuerdo entre los sectores productivos del país y el Gobierno de México, este día inicia el proceso de recuperación salarial bajo criterios de responsabilidad y bajo los lineamientos dispuestos por el Banco de México” señaló el Presidente.

Durante el evento, donde estuvieron las secretarias del Trabajo y Previsión Social, Luisa María Alcalde y de Economía Graciela Márquez, así como los representantes de la iniciativa privada y el sector patronal, incluidos el Presidente del Consejo Coordinador Empresarial Juan Pablo Castañón y el Senador y Presidente de la Confederación de Trabajadores de México, Carlos Aceves, la titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, Luisa María Alcalde Luján, delineó la nueva política de salarios mínimos.

“Por primera vez en muchos años, el salario mínimo estará a la par de la línea de bienestar individual. Pero este es solo el primer paso. El reto durante el presente sexenio es pasar de un salario mínimo a un salario digno que garantice un piso de bienestar para todas las familias mexicanas”, expresó.

Así mismo, reconoció a los representantes de las empresas y los trabajadores, quienes dijo, han demostrado una enorme sensibilidad y disposición de impulsar el incremento de $88.36 a $102.68 a nivel nacional, mientras que en la frontera norte se duplica y queda en $176.72.

“La política laboral del nuevo gobierno es fundamentalmente social e incluyente. El aumento del salario mínimo es un factor esencial dentro de una estrategia integral para dignificar el mundo del trabajo: incorporar a millones de jóvenes a empresas que los capaciten; impulsar la justicia laboral y la democracia sindical; proteger los derechos de los sectores más vulnerados; reducir la informalidad; y promover el diálogo abierto y responsable entre todos los factores de la producción para lograr que el trabajo digno, justo, decente y suficiente sea una realidad en México”, explicó Alcalde Luján.

Por su parte, el Presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Juan Pablo Castañón, indicó que después de un esfuerzo conjunto de varios años se logrará recuperar el valor del salario mínimo para que alcance la línea de bienestar.

Aunado a ello, el Presidente de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Carlos Aceves del Olmo, indicó que el sector obrero vigilará para que con la ley en la mano se favorezca a la base trabajadora.

“Nadie en su sano juicio puede pensar que una familia de dos pueda vivir con el salario anterior de 80 pesos. Se harán más cosas en estos seis años que en los últimos 83 años”, sostuvo.

El Salario Mínimo General Nacional será a partir del 1 de enero de 2019 de $102.68 pesos diarios. Esta suma se determinó partiendo del actual SMG de 88.36 pesos diarios, adicionado de un incremento nominal en pesos, a través del llamado Monto Independiente de Recuperación el MIR de $9.43 pesos diarios, y considerando un ajuste porcentual inflacionario del 5.00%.

El SMG Fronterizo será a partir del 1 de enero de 2019 de $176.72 pesos diarios. Esta suma se obtuvo partiendo del actual SMG de $88.36 pesos diarios, adicionado un incremento nominal en pesos, a través del MIR de $79.94 pesos diarios, y considerando el mismo ajuste porcentual inflacionario del 5.00%.

PRESENTACIÓNDE LA NUEVA POLÍTICA DE SALARIOS MÍNIMOS

Luisa María Alcalde, Secretaria delTrabajo y Previsión Social:

Bienvenidos, bienvenidas, todos a éste día tan especial en el que presentamos la nueva política de salarios mínimos.

México es un país de contradicciones, tenemos una de las 15 economías más importantes del mundo, y al mismo tiempo una de las 10 más desiguales. Somos de los países más abiertos e integrados al mercado internacional y a la par, uno de los menos inclusivos con los sectores más rezagos frente al proceso globalizador.

Nuestra población es de las que más horas trabaja al día, y al mismo tiempo, es de las que menos salario percibe.

Nuestras empresas crecen y se posicionan en el mercado nacional e internacional, mientras que un 57 por ciento de nuestros trabajadores siguen excluidos del sector formal de la economía.

Un país repleto de talento y potencial con un bono demográfico excepcional, pero en donde los jóvenes no encuentran trabajo.

Estas contradicciones son graves y arraigadas, pues arrastran más de tres décadas de políticas laborales cuyo eje ha sido la precarización del trabajo y la contención del salario mínimo. Estas medidas produjeron efectos económicos y sociales adversos que se vieron reflejados sobre todo en los bolsillos de los trabajadores que perciben menos ingresos.

A partir de 1976, año en que se registró el pico más alto, el salario mínimo ha seguido una pauta descendiente hasta perder más del 70 por ciento de su poder adquisitivo al día de hoy.

Si a inicios de los ochentas con un salario mínimo se podría comprar 51 kilos de tortilla, para inicios de la década actual, solo podían comprarse cinco kilos. En aquellos años alcanzaba para ocho kilos y medio de huevo, en la presente década solo alcanza para 1.7.

De poder adquirir 18 litros de leche, ahora con un salario mínimo, se puede comprar únicamente 4.6 litros.

Los trabajadores que en la actualidad reciben un salario mínimo, tendrían que laborar tres jornadas más que un trabajador de la década de los setentas para mantener el mismo nivel de vida.

La política de contención también provocó que el salario mínimo de México se ubique en los lugares más bajos de los países de la OCDE y de América Latina.

Este rezago es una anomalía, pues los trabajadores de países con menores niveles técnicos, de capacitación y de productividad, perciben mejores salarios mínimos.

De hecho, al aumento en productividad que se registró en las últimas décadas, no le correspondió un aumento al salario mínimo, por el contrario, discurrieron por trayectorias inversas, aunque la productividad se incrementó durante las últimas décadas, el ingreso de los trabajadores continúo disminuyendo. Esto quiere decir que los beneficios del aumento en productividad se concentraron en otros factores de la producción o estratos laborales.

Recapitulando, en México el salario mínimo no alcanza para lo mínimo, por tanto, estamos ante un franco incumplimiento con el mandato constitucional que le dio origen a ésta institución.

Tras una prolongada espera, finalmente ha llegado la hora de romper con las políticas salariales del pasado y plantearse nuevos paradigmas que nos permitan dignificar el trabajo y rescatar su valor.

La recuperación gradual del salario mínimo es una medida clave impulsada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, que en conjunto con otras políticas de fortalecimiento del mercado interno, permitirá reducir y superar la pobreza, mejorar la distribución del ingreso y avanzar hacia una sociedad más incluyente e igualitaria.

El consenso que hoy alcanzamos gobierno, empresa y trabajadores, coloca al salario mínimo en una ruta de recuperación progresiva, responsable y sostenible.

Según los consensos alcanzados hoy por la Comisión Nacional de Salarios Mínimos para 2019 se fijará el salario mínimo general en 102.68 pesos. Y en 176.72 en la zona libre de la frontera norte. Se trata a nivel nacional de un aumento del 16.21 por ciento, mientras que en los municipios que conforman la zona fronteriza el salario mínimo vigente en 2018 se duplicará.

Por primera vez en muchos años se ha logrado ubicar al salario mínimo a la par de la línea de bienestar individual, sin que ello signifique que sea suficiente, es un primer paso en la dirección correcta.

El reto durante el presente sexenio es pasar de un salario mínimo a un salario digno que garantice un piso de bienestar para todas las familias mexicanas.

Con la nueva política de recuperación del salario mínimo se comienza a saldar una deuda histórica con los trabajadores de menos ingresos. Además, gracias a ello incrementará el consumo y se dinamizará la economía, el mercado interno, lo cual va a favorecer al crecimiento de los negocios y las empresas.

Con esta decisión también comenzamos a honrar el compromiso que el Estado mexicano asumió con los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 de la ONU, entre cuyas metas se encuentra que los países adopten políticas salariales para lograr progresivamente una mayor igualdad.

De igual modo con este viraje en la política de salarios mínimos, comenzamos a atender la recomendación 34-2018 de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, que nos conmina en el ámbito de nuestras competencias a asumir los acuerdos necesarios para incrementar el salario mínimo a partir del ejercicio fiscal 2019, considerando como mínimo lo expuesto por el Coneval en relación con la línea de bienestar.

Y en este mismo sentido considerar la relación existente entre salario mínimo y la cantidad de personas promedio por hogar mexicano.

En todo este proceso merecen un reconocimiento los representantes de las empresas y de los trabajadores. Han demostrado una enorme sensibilizad y disposición de respaldar el incremento.

Así, demostramos que nos va mejor cuando llegamos a consensos para impulsar un país incluyente e igualitario. A esta senda han colaborado todas y todos los aquí presentes. Nuestro reconocimiento.

Así mismo continuar como asignatura pendiente y prioritaria, continuar con el proceso de recuperación del poder adquisitivo del salario mínimo a la par que se impulsa la revisión de los salarios mínimos profesionales con miras a su fortalecimiento a su adecuación con las nuevas realidades del mundo del trabajo.

Entre otras cosas es fundamental incorporar en el corto plazo a las trabajadoras del hogar y a los jornaleros agrícolas entre las categorías ocupacionales. La política laboral del nuevo gobierno es fundamentalmente social e incluyente.

El aumento del salario mínimo es un factor esencial dentro de una política integral para dignificar el mundo del trabajo. Incorporar a millones de jóvenes a empresas para que los capaciten, impulsar la justicia laboral y la democracia sindical, proteger los derechos de los sectores más vulnerados, reducir la informalidad y promover el diálogo abierto y responsable entre todos los factores de la producción para lograr que el trabajo digno, justo, decente y suficiente sea una realidad en México.

Todo esto se traducirá en mayor productividad, mejor desempeño económico, menor desigualdad y mayor bienestar para las y los trabajadores y sus familias.

Ya no hay lugar a dudas, es necesario impulsar una transformación de fondo de nuestra política salarial. Existe el consenso, la evidencia y la voluntad de las partes necesarias para lograrlo durante el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador. Háganos juntos, háganoslo ahora. Muchas gracias.

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