MENSAJE DEL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, LICENCIADO ENRIQUE PEÑA NIETO.

Ciudad de México, 15 de mayo de 2018.

 

 

 

Señoras y señores, muy buenas tardes, nuevamente a todas y a todos ustedes.

Agradezco a Don Francisco González Rodríguez esta nueva oportunidad de encontrarme aquí, con todos los Consejeros de esta gran institución financiera de distintas partes de la geografía nacional, a quienes saludo con respeto y afecto.

A Luis Robles Miaja, muchas gracias también por esta atenta invitación.

Él lo sabe muy bien, Don Francisco, Luis Robles sabe que normalmente había estado, no es la primera vez que asisto, pero no era de cada año, sino era de manera alternada, pero siendo esta la última oportunidad que tengo de encontrarme en mi carácter de Presidente de la República con los Consejeros de esta institución, no podía estar ausente, quería estarlo, quería además tener ocasión de entregarle esta condecoración en la que usted, por muchas razones ha sido merecedor a ella, y poder saludar a quienes son Consejeros de esta gran institución que crece con México, que cree en México, que apuesta al desarrollo de México y que el crecimiento de esta institución es reflejo también del crecimiento de nuestra Nación.

Muy apreciadas y apreciados Consejeros de BBVA Bancomer, muy buenas tardes y es un gusto saludarles.

Sé que han tenido además el día de hoy una jornada intensa, yo creo que muy productiva porque han tenido ocasión de recoger los postulados, las propuestas de los candidatos que compiten hoy por la Presidencia de la República, lo cual me parece es un ejercicio que nuestra democracia debe alentar y favorecer para que la sociedad y cada vez más integrantes de la misma puedan conocer de viva voz, con mayor claridad y cercanía, pues los postulados, las propuestas que cada candidato ofrece y valorar, a partir de conocerles, quién es cada quien y quién eventualmente merecerá el próximo 1º de julio el respaldo mayoritario para asumir esta alta responsabilidad que es la conducir los destinos del país como su presidente.

Estoy convencido que este diálogo que ustedes han realizado con los señores candidatos forma parte de este ejercicio democrático y al igual que ustedes estoy convencido de que el diálogo es esencial en toda democracia.

Y por eso en este espacio permítanme hoy compartir con ustedes algunas reflexiones sobre la transformación que hemos impulsado en los últimos cinco años y medio.

El punto de partida para hacer realidad el programa de gobierno que nos propusimos fue asegurar la estabilidad económica del país.

Ya aquí hablaron quienes postulan y comprometen lo que de llegar a ser presidente habrán de hacer. Concédanme en este espacio la oportunidad de compartirles un balance a la distancia de cinco años y medio de haber iniciado esta administración, un balance de lo que se ha logrado, de los retos que están aún pendientes, pero sin duda de lo que hay en todos los mexicanos en su sociedad razones de satisfacción y orgullo que deben de tener en varios aspectos.

Decía yo, para este gobierno fue central y prioritario mantener la estabilidad económica.

En estos años México, hay que decirlo y recordar, superó un escenario internacional adverso, y lo saben muy bien ustedes porque están inmersos dentro de los mercados, dentro del análisis financiero, y saben que México vivió y ha vivido sobre todo hace cinco años y medio cuando empezó el gobierno un escenario marcado por la gran volatilidad financiera que había en lo internacional ,por la enorme animosidad al riesgo que prevalecía en los mercados financieros, por la caída que además después nos alcanzó en los precios del petróleo, el alza en las tasas de interés externas y el fortalecimiento del dólar fueron para México el escenario que tuvo que enfrentar y tuvo que superar.

Las cifras acreditan que a pesar de estas dificultades hemos mantenido la estabilidad macroeconómica, sin la cual, o más bien es condición indispensable realmente para poder emprender acciones de éxito y positivas en otros ámbitos distinto al financiero, pero que es central y crucial como le pasa a cualquier familia, en cualquier hogar el que prive auténticamente estabilidad económica.

El asegurar el ingreso a una familia es un parangón con lo que representa para el país mantener esta estabilidad.

En 2017, por primera vez en nueve años, el gobierno obtuvo mayores ingresos de lo que gastó antes de pagar intereses por su deuda, por primera vez obtuvo un superávit primario, como es conocido de los mercados financieros; esto permitió iniciar una trayectoria descendente de la deuda pública. De hecho, hay que decirlo, México ha sido el único de los países grandes de América Latina y del G-20 que ha logrado esta consolidación fiscal en los últimos años; además incluso considerando el alza en precios del año pasado, la inflación anual promedio a lo largo de estos prácticamente ya seis años, será o ha sido hasta ahora la más baja de cualquier administración de los últimos 48 años, en promedio será del orden del 4 por ciento la inflación registrada promedio durante estos seis años.

Al mismo tiempo, a pesar del resurgimiento de posturas proteccionistas hemos mantenido nuestra convicción de permanecer abiertos al comercio internacional y esta decisión ha implicado retos, pero también ha rendido importantes frutos.

Tan sólo en 2017, el valor de nuestras exportaciones de mercancías llegó a su máximo nivel, casi 410 mil millones de dólares, rompiendo por primera vez la barrera de los 400 mil millones de dólares.

Con esta estabilidad económica como telón de fondo llevamos a cabo una amplia agenda de reformas que ha sido calificada por la OCDE como la más ambiciosa de todos los países que integran a esta organización. Y me refiero a la organización que integran los países de mayor desarrollo que hay en el mundo, 34 economías, ahí está México siendo parte de ese grupo de países, y la OCDE ha reconocido a México, de acuerdo a sus estudios, como el país que en los últimos años ha impulsado y ha logrado alcanzar el mayor número de reformas estructurales comparado con cualquier otra nación.

Los cambios más evidentes se han materializado en el sector económico, y permítanme mencionar algunos de ellos.

En el sector energético, por ejemplo. Pasamos, de tener una sola empresa que exploraba, que producía, petróleo, y ustedes saben muy bien cual era, es y sigue siendo el orgullo nacional, PEMEX, de la cual fue Director el hoy Secretario de Hacienda, pues déjenme decirles lo que muchos quizá no sepan: hoy hay 70 empresas que están dedicadas en nuestro país a la extracción y producción de hidrocarburos.

Y es gracias a la participación de estas 70 empresas, que se han comprometido ya inversiones para los próximos años de 200 mil millones de dólares.

En el sector de las telecomunicaciones, sin duda, uno de los primeros efectos de alentar la competencia, de establecer un órgano regulador para el mercado de las telecomunicaciones, para evitar los monopolios, esto se ha traducido en que los precios de la telefonía se han reducido de manera sostenida y constante: han disminuido 43 por ciento. Y el sector ha recibido inversiones que suman más de 270 mil millones de pesos.

Además, la cobertura del Internet sigue extendiéndose a través del proyecto Red Compartida, aseguraremos que en cuatro años nuestro país tenga una cobertura de Internet de banda ancha, de Internet rápido, en al menos el 92 por ciento de la geografía nacional o el 92 por ciento delos mexicanos.

Y el número de usuarios de Internet ha crecido y pasó, de ser 40 millones en el 2012, a tener hoy día 70 millones de usuarios y, más bien, un número que está creciendo.

Gracias a la reforma financiera, otro ámbito, otro sector en que también impulsamos una reforma estructural, el sistema es más abierto y es más competido. Es el sector en que está, sin duda, muy involucrado esta institución financiera, y han o habrán recogido que hoy hay mayor competencia, competencia que ha permitido también el que el nivel de crédito crezca.

Por primera vez aumentamos, del 12 a la fecha, en 7 puntos porcentuales el nivel de crédito con respecto al PIB, que hoy se ubica en 34 por ciento, y es el mayor nivel de crédito que nuestro país haya tenido en los últimos 25 años.

La transformación hacendaria generó un sistema tributario más justo, más sencillo y más transparente. Y recuerdo muy bien, don Francisco, aquí nos encontramos en el 2013, cuando recién había sido aprobada la reforma fiscal y reconociendo que para ningún Gobierno resulta ser una reforma, en este ámbito, la más popular, sí era necesaria para el país.

México era uno de los países del G20, de las economías de la OCDE que menos recaudaba y que tenía una baja recaudación, y tenía una enorme dependencia de las financias públicas del ingreso petrolero.

De no haberse hecho la Reforma Fiscal, que entonces recuerdo, no fue tan aplaudida, déjenme decirles que el escenario para México hubiese sido francamente crítico ante lo que muy poco después sería la caída en los precios del petróleo.

Los ingresos petroleros representaron, llegaron a representar en 2012, el 40 por ciento de los ingresos totales del Estado. Al año pasado representaron solamente el 16 por ciento, sigue siendo una variable importante, pero ya no del peso que llegó a tener, gracias a la Reforma Fiscal y aquí está Paco Gil, que también fuera Secretario de Hacienda, y conoce muy bien de la trascendencia que ha tenido para bien del país, el haber impulsado la reforma hacendaria.

En las reformas de más largo alcance el esfuerzo se ha dirigido a transformar instituciones que ya no respondían a las necesidades actuales y cuya renovación se había pospuesto por décadas.

Hace unas horas, en la celebración del Día del Maestro, señaló y hoy aquí lo quiero volver a repetir, que no hay reformas sin controversias, ni tampoco sin intentos de revertir los cambios por parte de los grupos de interés que se beneficiaban de la situación anterior, por ello, no hemos cejado en la materialización de una de las reformas más trascendentales que Don Francisco González aquí refiriera, la Reforma Educativa.

Impulsamos el nuevo modelo educativo porque sólo una enseñanza de calidad asegura que las niñas, los niños y los jóvenes mexicanos puedan superarse y ser exitosos.

Y aquí quiero hacer un amplio reconocimiento a la Fundación die BBVA Bancomer como gran aliada en el fortalecimiento de la educación en México. De hecho, es una de las fundaciones del país que más aporta y que más invierte, está entre las cinco, entre las tres fundaciones que hay en México, que más invierte y más aporta precisamente a la transformación y apoyo a la educación en el país.

Felicidades y mi reconocimiento a esta gran labor.

Y déjenme concluir diciendo que las Reformas estructurales que acabo de mencionar no son un fin en sí mismo, sino un medio para lograr el bienestar de las familias mexicanas, para elevar la calidad de vida de los mexicanos, para asegurar oportunidades de desarrollo y de realización personal para cada mexicano.

Por primera vez en los últimos cuatro sexenios la economía ha crecido a tasa anual en cada uno de los primeros 21 trimestres y se ha alcanzado un crecimiento acumulado de 13 por ciento en esta administración. Que para ponerlo en contexto en la administración del Presidente Fox la economía tuvo un crecimiento acumulado de 7.4 por ciento, en la pasada administración el crecimiento acumulado fue de 6.8 y el de esta administración, gracias a haber cuidado la estabilidad macroeconómica y al impulso a reformas estructurales tendremos un crecimiento de 13 por ciento acumulado.

Y además, seguro estoy que con las bases que se han sembrado el crecimiento de México en los próximos años deberá tender a ser mayor y con ello generar bienestar y desarrollo económico para el país.

La inversión extranjera directa acumulada en estos años, sin duda también ha sido relevante, de hecho superamos nuestra propia expectativa. Esperábamos tener una inversión, alcanzar una inversión superior a los 150 mil millones dólares y son más de 170 mil millones de dólares la inversión que México ya ha recibido a lo largo de esta administración.

Y nuevamente, para poner en contexto, ustedes que son inversionistas, empresarios, en promedio anual México recibía en los años ochenta apenas 2 mil millones de dólares en promedio al año, en los años noventa mejoramos, precisamente a partir de los cambios que México fue teniendo y fue del orden de 8 mil millones de dólares promedio al año; al inicio del siglo nuevo, el año 2000, México recibía poco más de 20 mil millones de dólares; en esta administración en promedio se han recibido 34 mil millones de dólares de inversión extranjera, y esto no es más que proyección de la confianza que México hace hacia el mundo.

Es, precisamente, a partir de los cambios y del proceso de transformación que México ha vivido en los últimos años, que proyecta esta confianza y que atrae inversión, y que junto a esta, está justamente la que esta propia institución financiera ha venido realizado.

No es casual que también otros sectores, y me quiero referir a un bien importante, el del turismo, haya tenido este cambio tan importante. Pasamos de ser en 2013 a ocupar el quinceavo lugar entre los países más visitados del mundo, que para muchos países es un lugar muy apetitoso y deseable ser el quinceavo, a ser ya el sexto país más visitado del mundo.

Y les comparto algo. En los primeros tres meses de este año recibimos a más de 10 millones de turistas internacionales, esto ha significado sólo este año con respecto al pasado un crecimiento de 13 por ciento. De mantenernos en esta línea nuevamente este año volverá a romper cifra histórica en el número de turistas que visitan nuestro país.

El resultado de las reformas también se ve reflejado en la máxima generación de empleos en nuestra historia, que ha superado por mucho los de cualquier otra administración, 3.6 millones de puestos de trabajo con prestaciones en lo que va del sexenio, y estimamos y proyectamos si habrán de generar en esta generación prácticamente 4 millones de empleos; además en lo que va de la administración el salario mínimo ha tenido también una recuperación real del 18 por ciento en su poder adquisitivo.

Señoras y señores:

Todos queremos avanzar más rápido en la generación de bienestar para las familias mexicanas, pero el camino al desarrollo, lo he dicho y hoy lo vuelvo a sostener, no tiene atajos, se requiere del trabajo y el esfuerzo de la sociedad, de la inversión de las empresas y de la capacidad del gobierno para generar un ambiente de confianza y de estabilidad, sin dejar de reconocer que aún persisten retos importantes, hoy podemos afirmar que vamos por el camino correcto.

Y quiero hoy reiterarle mi mayor reconocimiento a don Francisco González Rodríguez, por la amistad invariable que ha tenido para con muchos mexicanos, para con el Presidente de la República, pero muy especialmente para con todo el país, porque como usted aquí lo expresara, llega este México que le hace sentir en su casa, pero además le revitaliza. Ahí es el viejo mundo donde viene, llega el mundo a un mundo que promete, a un mundo con vitalidad, a un país con una juventud que domina en el mercado laboral y, sin duda, eso recargue y revitalice.

Nuevamente le extiendo mi más amplia felicitación y reconocimiento por la amistad que ha tenido para con el país. Y de igual manera lo hago con Luis Robles, quien ha sido o más distinguido con su amistad en esta relación institucional que hemos guardado, y que se ha convertido, como muchos otros que forman parte de este selecto grupo de consejeros de esta institución, en promotores, en voceros del proceso de transformación que México está viviendo y que deseo le depare a la nación mayor desarrollo, mayor prosperidad y bienestar para todas las familias mexicanas.

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